Excursiones por el Valle del Ara y del Tena
(Pirineo aragonés)
El Valle del Ara se sitúa en la comarca del Sobrarbe y acoge el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, uno de los lugares más importantes y visitados del territorio nacional. Por este valle trascurre el río Ara, catalogado como uno de los más vírgenes y puros de los Pirineos. A su fascinante naturaleza se une un conjunto de pueblos con mucho encanto, de visita obligada si pasas unos días en esta zona de Aragón.
Por su parte, el Valle del Tena no se queda atrás y destaca por ser uno de los más extensos y poblados de la zona. Está rodeado de cumbres que superan los 3.000 metros de altitud y en él se pueden encontrar lagos, bosques, sendas y numerosos puntos de interés.
Ibón de Piedrafita y cascada del Sorrosal
Para realizar esta excursión es necesario llegar hasta Piedrafita de Jaca. En el aparcamiento del pueblo parten diversas rutas de senderismo, una de ellas, al Ibón de Piedrafita. El camino es sencillo, con unos 300 metros de desnivel y se realiza, en su mayoría, por una pista forestal, aunque nos encontramos un par de atajos señalizados que permiten acortar ligeramente el recorrido.
La senda es muy agradable y posee unas vistas preciosas al Valle del Tena y a la Sierra Tendereña, además, parte del camino discurre a orillas de un pequeño torrente (Barranco de Boj) que nace en el Ibón de Piedrafita. Te recomiendo que, una vez arriba, rodees la laguna y, si el tiempo lo permite, disfrutes de un picnic con vistas privilegiadas.
De vuelta a Asín de Broto, donde se encontraba nuestro alojamiento, visitamos la cascada del Sorrosal, en Broto, una bonita caída de agua a la que se accede por un corto camino de madera desde el propio pueblo. En este lugar, también existe la posibilidad de contratar una excursión para realizar la vía ferrata que accede a lo alto de la cascada, por las rocas del Barranco del Sorrosal.
Ruta Cola de Caballo y pueblo de Torla
Este día hicimos la ruta más larga de todo el viaje, aunque también una de las más famosas y bonitas del Pirineo aragonés, en el Parque de Ordesa y Monte Perdido, que culmina en la cascada de Cola de Caballo.
Para realizarla en temporada alta hay que coger el autobús que parte del pueblo de Torla hasta la pradera de
Ordesa (4,5€ ida y vuelta). Una vez allí, las rutas están perfectamente señalizadas y son muy concurridas, sobre todo en verano. Existen dos opciones: realizar la clásica a Soaso, que es el sendero que va por la izquierda, o convertir parte en circular por la Senda de los Cazadores.
Nosotros hicimos la ruta a Soaso y la duración total fue de unas 6 horas y media, ya que la cascada dista aproximadamente 10 Km de la pradera y la ida es casi todo en subida (con un desnivel de 500 metros). Puede parecer dura, pero el camino es sencillo y está perfectamente acondicionado y, salvo por un tramo que se estrecha ligeramente, se realiza casi todo por una pista ancha y cómoda.
El paisaje de este parque es espectacular y, además del premio final de la Cola de Caballo, en el camino hay gran cantidad de saltos de agua y otras cascadas preciosas, además de pasear entre enormes pinos y hayas, sin olvidar los miradores a las grandes cumbres de los Pirineos, como el Monte Perdido o el Cilindro.
A la vuelta, no dudes en dejar algo de tiempo para recuperar fuerzas en el pueblo de Torla, una población típica pirenaica con un casco histórico muy bonito de casas de piedra con tejados de pizarra donde podrás encontrar bares, restaurantes y el Centro de Visitantes del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, donde obtener más información para recorrer la zona.
