Ruta de 12 días por la Costa Vicentina y el Algarve
En este post encontrarás un estupendo viaje que permite conocer, casi al completo, la costa sudoeste de Portugal, pasando 12 días entre el Parque Natural de la Costa Vicentina, con sus infinitas playas salvajes y sus pueblos blancos y el Algarve, con sus impresionantes acantilados, calas escondidas y ciudades históricas.
El recorrido se divide en dos tramos, uno de 3 días por la costa Vicentina y otro de 9 días por el Algarve. A continuación, detallo los lugares que se pueden visitar y cómo los organizamos nosotros día a día.
Costa Vicentina – Ruta de 3 días
El Parque Natural del Sudoeste Alentejano y la Costa Vicentina es el más extenso de Portugal y constituye la zona costera que se extiende hasta el sur desde la población de Sines, al oeste del país. En concreto, la zona específica de la Costa Vicentina posee sus fronteras naturales desde la desembocadura del río Seixe hasta el Cabo San Vicente, en Sagres.
Para nuestra primera parte del viaje reservamos un alojamiento para las 4 primeras noches en el encantador pueblo de Aljezur, un lugar estratégico para visitar esta zona del Parque Natural, ya que se sitúa más o menos a mitad de camino de todos los puntos importantes. La costa vicentina es un buen destino para visitar en verano ya que, a pesar de su cercanía al Algarve, la afluencia de turismo en pleno julio no es nada, en comparación, a la que recibe el sur del país. Además, es un lugar perfecto si quieres realizar un viaje tranquilo para descansar en enormes playas y disfrutar de la naturaleza o practicar surf, todo ello, sin masificaciones.
- Restaurantes en Aljezur: De este pueblo recomiendo comer o cenar en dos restaurantes, que nos encantaron: La pizzería Arte Bianca, en la parte central del pueblo y el restaurante Mo vegano, que posee una terraza muy agradable al borde del río.
Día 1: Odeceixe y las playas del norte de Aljezur
El primer día de nuestra ruta visitamos el pequeño y pintoresco pueblo de Odeceixe, con sus casas blancas y su molino de viento coronando el lugar, para desplazarnos después hasta su playa, situada en plena desembocadura del río Seixe. Este lugar me pareció uno de los más especiales del parque, ya que cambia completamente de paisaje con la pleamar y la bajamar. Desde la pequeña población playera se puede acceder a un mirador desde el que se contempla, desde lo alto, la desembocadura y la vecina playa de Adegas.
Por la tarde, llegamos con el coche hasta el final del camino que se acerca hasta la playa Quebrada, lugar que conecta con el sendero de arena que recorre, por encima del acantilado, toda la costa, y desde el que se tienen unas vistas estupendas de esta abrupta zona. Para concluir, visitamos las playas de Barradinha y de Vale dos Homens, en esta última recomiendo, además de bajar a la arena, contemplar la puesta de sol desde su mirador elevado.
Día 2: Visita a Aljezur y a las playas de Amoreira, Arrifana, Pedra Agulha y do Canal
La mañana del segundo día decidimos pasarla descansando y paseando por la inmensa playa de Amoreira. Por la tarde, visitamos el centro histórico de Aljezur, recorriendo sus callejuelas hasta llegar al castillo, cuya fundación se atribuye a los árabes en el siglo X y desde el que se observan unas vistas preciosas de esta población.
A continuación, nos desplazamos hasta el mirador de las playas de Pedra Agulha y do Canal, al que te recomiendo llegar solo si tienes un 4×4, ya que el camino es complicado y está repleto de baches. Finalmente, visitamos la playa de Arrifana y el mirador desde el Fuerte de Arrifana, un lugar con unas vistas muy sorprendentes de toda la costa, perfecto para contemplar la puesta de sol.
Día 3: Monte Clérigo, playa do Amado y ruta por los miradores del Pontal da Carrapateira
Tras pasar la mañana en la preciosa playa de Monte Clérigo, en la que recomiendo pasear desde la población hasta el final, donde se encuentra una curiosa formación rocosa, nos desplazamos hasta la playa do Amado, un lugar estupendo para los amantes del surf y precioso para el resto de visitantes.
Desde esta playa, comienza una ruta por la Estrada da praia (que se puede realizar en coche o a pie) por los acantilados, en la que están situados diferentes miradores, cada uno más bonito que el anterior. Nosotros realizamos la ruta en coche, para terminar la jornada a tiempo para disfrutar de la puesta de sol en el último mirador del Pontal de Carrapateira, situado antes de llegar a la playa de Bordeira.
Algarve – Ruta de 9 días
El Algarve es la zona costera más meridional de Portugal y una de las más turísticas del país por lo que, si buscas tranquilidad, no te recomiendo visitarla en época estival. Sin embargo, en este momento del año es el único en el que podrás disfrutar del baño en sus infinitas playas, ya que el agua está fresquita y raramente supera los 17 grados de temperatura en julio y agosto. En este lugar, además de playas escondidas entre las rocas, podrás encontrar espectaculares acantilados, ciudades históricas y pueblos con mucho encanto.
Nosotros, para recorrer esta costa, tomamos como base el pueblo de Carvoeiro, en el que reservamos un apartamento para las próximas ocho noches, desde el que realizaríamos las distintas excursiones por la zona.
Día 4: Sierra de Monchique y caminata por los acantilados
Para continuar nuestra ruta desde la Costa Vicentina hasta el Algarve, decidimos pasar el día en la zona interior visitando, en primer lugar, el centro histórico del pueblo de Monchique. Para conocer mejor la sierra y el Barranco dos Pisoes, nos desplazamos hasta el molino de agua, ascendiendo también en coche hasta los miradores de Foia y Fonte Santa, para observar las vistas que llegan a alcanzar el mar.
Una vez instalados en nuestro alojamiento de Carvoeiro realizamos un agradable paseo desde el Mirador de Vale Centeanes, al borde del acantilado por la senda señalizada, hasta el Faro de Alfanzina, pasando por el Mirador do vale suspenso, lugares incluidos en la famosa ruta de senderismo de los Siete Valles Colgantes, de la que hablo más adelante.
Día 5: Ferragudo, playas de Portimao y pueblo de Alvor
Tras disfrutar de nuestra playa más cercana, Vale Centeanes, nos dispusimos a conocer en esta jornada el pueblo pesquero de Ferragudo, del que se puede observar una vista muy bonita desde el aparcamiento de la rua Infante Dom Henrique, cerca de la cafetería Parchal Porto. Dimos un paseo por el centro de Portimao y su paseo marítimo y nos fuimos a conocer la playa de Rocha, un lugar demasiado masificado para mi gusto.
Continuamos visitando dos playas enormes: dos Três Castelos y la dos Três Irmaos, completando el día conociendo el agradable y animado pueblo de Alvor.
Día 6: Albufeira y sus playas
Una de las playas cercanas a Carvoeiro que más me gustaron fue la playa del Cavalho, por lo que pasamos en ella casi toda la mañana. Por la tarde, recorrimos el centro histórico de Albufeira y nos dispusimos a visitar sus playas cercanas:
La playa de San Rafael, bonita y ancha y la playa Secreta, a la que es necesario bajar andando por un caminito escarpado que, sin duda, merece la pena, ya que es una de las playas más sorprendentes del Algarve. En el inicio del acceso a esta playa se abre un mirador que permite observar también las playas de Ponta Grande y Ponta Pequeña, situadas a ambos lados de la playa Secreta. Por último, visitamos la playa de Mare das Porcas y su vecina playa do Castelo.
Día 7: Recorriendo el oeste, donde la Costa Vicentina se une con el Algarve
En nuestra séptima jornada en el Algarve nos desplazamos hasta el sur de la Costa Vicentina visitando, en primer lugar, el pueblo de Vila do Obispo para continuar pasando la mañana entre las playas de Cordoama y Castelejo, en las que se puede pasar de una a otra, si hay bajamar, con un agradable paseo. Te recomiendo desviarte con el coche hasta el mirador de Cordoama, desde el que se observan unas buenas vistas de esta costa.
En el resto de la jornada visitamos la Playa do Martinhal, totalmente distinta a las dos primeras del día, la fortaleza de Sagres y la playa de Beliche observando, por último, la puesta de sol más mítica del Algarve desde el faro del Cabo San Vicente, al que deberás llegar con tiempo si quieres coger un buen sitio, ya que se llena de gente.
Día 8: Playa de Malhada do Baraço, Silves y Carvoeiro
Nuestra mañana fue pasando relajadamente entre baño y baño en la preciosa playa de Malhada do Baraço.
Por la tarde, visitamos el encantador e histórico pueblo de Silves en el que te recomiendo, además de pasear por sus calles, visitar el interior del castillo, considerado como el mejor conservado de los castillos de origen árabe del país.
El precio de la entrada son 3€ y permite recorrer toda la muralla y observar los restos encontrados en su interior.
Finalizamos nuestro día paseando por las calles de Carvoeiro y disfrutando de una cena en una de las numerosas terrazas del Largo da Praia.
Día 9: Ciudades de Olhao y Faro y playas de Falesia y Albandeira
Lo primero que hicimos este día fue pasear por las calles de Olhao, una ciudad blanca situada en plena ría de Formosa, desde la que se puede tomar un barco para conocer las playas cercanas de Culatra y Armona, situadas cada una en una pequeña isla.
Continuamos visitando el casco histórico de Faro, adentrándonos en las calles empedradas por el Arco da Vila, contemplando los bonitos edificios y plazas de la Ciudad Vieja.
Por la tarde, nos desplazamos a la playa de Falesia, un enorme arenal con un acantilado que se extiende unos 5 Km de longitud, desde Villamoura hasta la playa do Barranco das Belharucas.
De vuelta a Carvoeiro, completamos el día en la playa de Albandeira en la que, para contemplar su famoso arco de piedra, hay que pasar por una estrecha grieta en la roca que conecta con otra pequeña cala. El baño en sus tranquilas aguas a última hora de la tarde, ya sin gente, y la caída del sol en el mirador del arco de piedra, hicieron que esta playa se convirtiera en mi favorita del Algarve.
Día 10: Lagos, sus playas y la Ponta da Piedade
El décimo día de viaje lo pasamos visitando el centro histórico de Lagos, en el que se disfruta con el ambiente de sus calles, repletas de bares y tiendas de artesanía local. Además de visitar los edificios principales como el castillo, la iglesia de la Misericordia y la de San Antonio, el antiguo mercado de esclavos o el Museo Municipal, desde el centro de esta ciudad se puede visitar también la famosa playa de los Estudiantes, con una pequeña cala a la que se accede por un túnel y que tiene un arco construido entre dos rocas del acantilado.
Otras dos playas cercanas a Lagos que debes visitar son las de Doña Ana y Do Camilo, ambas tienen unas vistas preciosas de la costa, tanto desde los miradores elevados como desde el borde del mar.
Para acabar el día, realizamos una tranquila ruta caminando por las pasarelas y miradores de la Ponta da Piedade en la que, si vas a la caída de la tarde, recomiendo ver la puesta de sol desde el último mirador, situado al lado de la playa do Canavial.
Día 11: Senderismo por Algar Seco y playas de Benagil y Marinha
La mejor ruta de senderismo del Algarve y una de las más famosas de Europa es la de los Siete Valles Colgantes que recorre, por lo alto del acantilado, las calas y playas más bonitas de esta zona. Este sendero tiene 11,5 Km de longitud (se tarda unas 5 horas) y une la playa de Vale Centeanes con la de Marinha. Sin embargo, el sendero en Vale Centeanes continúa hasta el pueblo de Carvoeiro, y los paisajes que se pueden contemplar desde él tampoco dejan a nadie indiferente.
Nosotros nos decantamos por realizar únicamente este segundo tramo de ruta, de unas 2 horas de duración, dejando el sendero de los Siete Valles pendiente para cuando volvamos al Algarve en otra época menos calurosa. Desde Vale Centeanes a Carvoeiro el camino es sencillo y pasa por la preciosa playa de Vale Covo y por las impresionantes estructuras que forman Algar Seco, un famoso parque rocoso al borde del mar.
En pleno agosto, la playa de Benagil es un verdadero hervidero de gente y, teniendo en cuenta que realizamos este viaje en época de pandemia por covid, decidimos no hacer la excursión hasta la famosa cueva de Benagil. Sin embargo, te informo que, para acceder a ella, existen varias opciones: tomar uno de los barcos turísticos que recorren las principales calas desde el mar (muchas compañías ofrecen estas excursiones por la zona) o alquilar un kayak o paddle surf desde la propia playa de Benagil por 15€/hora y llegar navegando hasta la cueva, que está muy cerca pero, dadas las corrientes y las rocas, no es recomendable llegar nadando.
Sinceramente, es un lugar que debe ser precioso pero, dada la fama que ha obtenido últimamente, creo que no merece la pena verlo atiborrado de gente o tomar únicamente una foto desde un barco para hacer acto de presencia, por lo que cuando vimos la realidad que rodeaba la cueva, se nos quitaron las ganas de ir. Eso sí, la curiosidad nos hizo acercarnos a su famoso agujero desde arriba, en el acantilado, al que se puede acceder a pie fácilmente desde el parking y desde el que pudimos contemplar también unas vistas estupendas de la costa.
Nuestro día finalizó en la playa de Marinha, también una de las más famosas del Algarve, pero que estaba prácticamente vacía pasadas las 19h. Te recomiendo pasearla completa por el borde del mar, hasta llegar al doble arco de piedra y realizar el mismo camino desde arriba, por el acantilado, desde el que se obtienen también unas vistas muy especiales.
Día 12: Ciudad de Tavira y fin del viaje
Completamos nuestro viaje visitando la bonita ciudad de Tavira en la subimos al castillo, desde cuya muralla se tienen unas vistas panorámicas estupendas. Paseamos por sus callejuelas blancas hasta llegar al puente romano y a la ribera del río Gilao, despidiéndonos con mucha pena del Algarve y emprendiendo el largo camino de vuelta hasta Madrid.
Si dispones de más días de viaje te propongo combinar estos lugares con la Ruta por la costa central de Portugal (de una semana) y/o 3 días en Nazaré.
