12 lugares que ver en el Oriente de Asturias

Asturias es un pequeño paraíso al norte de España. Sus altas montañas rocosas se van convirtiendo en prados verdes y húmedos que llegan hasta un escarpado acantilado que el mar, profundo y gris, intenta romper con su feroz oleaje.  Asturias es, en definitiva, uno de esos lugares a los que vas de visita y te quedarías toda la vida.

Realmente creo que es muy difícil escoger entre los numerosos sitios que se deben conocer en Asturias, a mí misma me quedan un sinfín por descubrir, y eso que siento la necesidad de volver cada poco tiempo.

En el siguiente post encontrarás 12 lugares que puedes visitar si pasas unos días por la zona oriental de Asturias, visitando los imponentes Picos de Europa y la sorprendente costa de los concejos de Llanes y Ribadesella.  

Arenas de Cabrales

Uno de los mejores lugares para alojarse al visitar los Picos de Europa es el pueblo de Las Arenas de Cabrales. Es un lugar estratégico, ya que se encuentra a pocos minutos de Poncebos, desde donde salen las principales rutas, como la del Cares o la subida a Bulnes, además de ser un punto central perfecto para visitar los pueblos de la zona, que dista del mar tan solo 30 minutos.  

Su casco histórico, aunque pequeño, tiene varios alojamientos, tiendas y restaurantes. También, en las inmediaciones del pueblo, se pueden visitar varias queserías que elaboran de forma artesanal el famosísimo queso de cabrales, (como la quesería Vega del Tordín, que organiza visitas guiadas de 45 minutos en horario de mañana y tarde por 5€) en las que, además de conocer el proceso completo de elaboración de sus quesos, se pueden degustar algunos de sus maravillosos productos. 

Ruta del Cares

Una de las rutas de senderismo más famosas del país es, sin duda, la del Cares: un camino de 12 Km que une Poncebos (en Asturias) con Caín (en León), dos poblaciones que, por carretera, distan más de 100 Km. Este recorrido, apto para todas las edades y formas físicas, tiene una duración total de unas 7 horas si se realiza al completo.

Desde Poncebos el primer tramo de la ruta es la subida a los Collados, donde las vistas son tan bonitas que las cuestas se hacen muy llevaderas. Poco a poco el sendero se va allanando, pudiendo realizar la mayor parte del recorrido por un camino ancho y prácticamente plano al borde del desfiladero del Cares, conocido también como la Garganta Divina.

Realizados los primeros 8 Km nos encontramos con el puente Bolín, que atraviesa el río a 60 metros de altura y une las dos paredes del desfiladero. Esta parte es una de las más divertidas ya que, además de por diversos puentes, pasa por huecos excavados en la roca. A medida que llegamos a Caín el camino va descendiendo hasta encontrarse a pie de río por lo que, llegando a esta población, podremos disfrutar de un picnic a orillas del Cares o reponer fuerzas en alguno de los bares y merenderos que hay en el pueblo.

Te aconsejo que, si visitas los Picos de Europa, no te pierdas la senda del Cares. Existen varias opciones para realizarla: por libre completa, por libre en dos etapas (un día desde Caín y otro día desde Poncebos), contratar una excursión guiada o un coche que te recoja en el pueblo final y te lleve de nuevo al inicio por carretera y hasta, si la haces en grupo, hay quien se divide para empezar desde cada punto e intercambiarse las llaves de los coches a mitad de camino. Sea como sea, no debes perder la oportunidad de realizar esta maravillosa ruta.

Subida a Bulnes y al mirador del Pico Urriellu (Naranjo de Bulnes)

Otra senda impresionantemente bonita que se puede realizar desde Poncebos es la subida al pueblo de Bulnes. La ruta es lineal y de 8 Km de longitud total (ida y vuelta) con un desnivel de 500 metros. Aunque es algo abrupta, es sencilla y puede realizarse en unas 2 horas y media.

El camino hasta Bulnes trascurre por el desfiladero del Texu, creado por el antiguo glaciar que partía desde la base del Pico Urriellu. Este es, además, el antiguo sendero que los habitantes del pueblo debían realizar para llegar hasta Poncebos hasta el año 2000, cuando inauguraron el funicular.

Una vez en Bulnes deberás seguir las indicaciones por las que se accede al mirador del Pico Urriellu (conocido también como el Naranjo de Bulnes). El pueblo está dividido en dos barrios: el Castillo (en el alto) y el bajo o La Villa, en ambos, hay varios bares y restaurantes en los que se come muy bien a buen precio.  Te recomiendo tomar algo en la terraza del Bar mirador Lallende, que posee unas vistas privilegiadas sobre el valle. También, desde este lugar, se puede tomar una senda (más empinada y complicada) que llega de nuevo a la ruta de vuelta a Poncebos. 

La subida y bajada hasta el pueblo también se puede realizar en el funicular, que atraviesa la montaña en menos de 10 minutos, y que tiene un coste de 22€ ida y vuelta (17€ si solo se realiza uno de los trayectos). Esta opción es, sin duda, más sencilla para conocer el encantador pueblo de Bulnes, pero no permite disfrutar del entorno privilegiado que proporciona la ruta a pie.  

Pueblos con encanto de los Picos de Europa

Además de fantásticas excursiones para disfrutar de la naturaleza, en los Picos de Europa se pueden visitar también gran cantidad de pequeños pueblos con mucho encanto.

Este es el caso de Camarmeña, una pequeña aldea situada en lo alto del desfiladero del Cares, a la que se puede acceder por una corta pero empinada y sinuosa carretera que parte desde Poncebos. Además de sus preciosas casas de piedra, en ella podrás contemplar una de las vistas más especiales del entorno de los Picos de Europa y el Naranjo de Bulnes (Pico Urriellu).  

También te recomiendo realizar la carretera CA-1 desde Poncebos en la que, además de disfrutar de unas vistas impresionantes, podrás conocer los pintorescos pueblos de Tielve, Sotres y Tresviso

Colombres

Colombres es una pequeña villa situada al este de Asturias, tocando a Cantabria, que está declarada como Bien de Interés Cultural y fue galardonada como pueblo ejemplar en el año 2015. Su importancia está marcada por las preciosas casas coloniales de indianos que podemos encontrar por todo el pueblo.

Los indianos fueron jóvenes que emigraban al continente americano para conseguir fortuna y, de vuelta a su lugar de origen, construían sus mansiones y palacetes basadas en lo que habían visto en América, dejando claro a sus vecinos lo bien que les había ido en su viaje y creando así, poco a poco, una arquitectura típica en España, transformando las pequeñas aldeas asturianas en verdaderas villas modernas y coloridas de la época.

Estas casas están salpicadas por el todo el norte pero, en Colombres, se encuentran gran cantidad de ellas muy bien conservadas, pudiendo realizar una ruta a pie para visitarlas todas (algunas, desde fuera, ya que son de propiedad privada).

Un buen ejemplo de esta arquitectura es la Quinta Guadalupe, que alberga el Archivo de Indianos y el Museo de la Emigración, que se puede visitar a diario con un coste de 5€. El recorrido de la ruta completa se puede consultar en la oficina de turismo de la localidad y pasa por otras importantes y bonitas construcciones como la Casona de Iñigo Noriega Mendoza, la Mansión del Abuelo, La Casa de Piedra (actual casa de la cultura), la Quinta Buenavista, la Finca Las Raucas, que perteneció al conde de Ribadeva, o la Casa Roja, famosa por ser el decorado principal de la serie “La Señora”, de TVE.

Además de esta ruta, en el pueblo se debe visitar la plaza, la casa consistorial y la iglesia, también referentes urbanísticos de la época gracias al dinero de ultramar. 

Cueva del Pindal

Escondida en uno de los numerosos acantilados del mar cantábrico encontramos la Cueva del Pindal, una cavidad de 300 metros en la que se pueden contemplar representaciones de arte rupestre del paleolítico en forma de diferentes animales como el caballo, el bisonte, el mamut y el pez.

La visita a esta cueva tiene un coste de 3€ y se realiza en 6 pases diarios, por lo que es recomendable reservar previamente, sobre todo, si se visita en época estival. Además, en sus inmediaciones se puede disfrutar del centro de interpretación de las cuevas, que contiene información muy interesante del entorno, además de la Ermita y el faro de San Emeterio y el mirador Pimiango, desde el que hay unas espectaculares vistas al mar.  

Bufones de arenillas

Los bufones son formaciones kársticas que forman orificios verticales comunicados con el mar al borde de un acantilado. Cuando la marea está alta y el oleaje es intenso, el agua asciende por estos tubos naturales y expulsa por el orificio gran cantidad de agua pulverizada, que puede llegar a los 10 metros de altura, y que realiza un sonido muy característico, parecido a un bufido.

Cerca de la localidad de Puertas de Vidiago, en la costa de Llanes, podemos encontrar los Bufones de Arenillas, a los que se llega por un corto sendero a pie. La mejor época para visitarlos es en otoño o invierno, ya que el oleaje suele ser más fuerte. Es importante puntualizar que hay que tener mucho cuidado y no acercarnos demasiado a ellos ya que, además de agua, el mar puede expulsar rocas de cierto tamaño por los orificios.   

Llanes

Llanes: un pueblo marinero, rural, fluvial, urbano, católico, guasón, astur e indiano. Al menos, así lo describe el poeta local Celso Amieva en su “Poemas de Llanes”, cuyos versos se encuentran grabados en placas de hierro y esparcidos por las calles del casco histórico de esta localidad, que presume de ser uno de los mejor conservados de Asturias.

En esta villa, que posee una gran cantidad de palacetes y casonas preciosas, se puede visitar la basílica, la torre medieval, el paseo de San Pedro, el puerto, los cubos de la memoria, la subida al faro, el casino, el palacio de los Duques de Estrada… además de disfrutar de una de sus múltiples sidrerías o descansar en la playa del Sablón.

Además, a las afueras de Llanes, se encuentra la sorprendente Villa Parrés o Palacio de Partarríu, una tenebrosa casona que ha servido de escenario en numerosas películas, entre las que destaca su protagonismo en el Orfanato, de Juan Antonio Bayona.  

Bufones de Pría 

Como ya he comentado, los bufones son orificios verticales por los que el mar expulsa columnas de agua pulverizada.

Los más conocidos de Asturias son, sin duda, los de Pría, localizados en Llanes y a los que se accede por una senda señalizada que va acercándose al impresionante acantilado. Por supuesto, se deben visitar con marea alta y en días de fuerte marejada ya que, si no, aunque el entorno es igualmente espectacular, no se verán en activo. 

Ribadesella y el descenso del Sella en piragua

Ribadesella es la villa marinera por excelencia: su imponente arquitectura, su puerto, su inmensa playa de arena fina y su espectacular entorno natural, unido a su infinidad de sidrerías, convierten esta localidad en una de las más especiales y completas de Asturias.

Además de pasear por sus calles y probar su sidra, podrás visitar la Torre y la playa de la Atalaya o subir a la Ermita de la Virgen de Guía en la que encontrarás, en mi opinión, la mejor vista de todo Ribadesella. También te recomiendo disfrutar de un baño en la Playa de Santa Marina y recorrer el paseo Agustín de Argüelles, en el que se encuentran las casonas más espectaculares de esta localidad.

En los alrededores se encuentra el mirador Punta del Pozu y el centro de arte rupestre y la cueva de Tito Bustillo, en la que se pueden contemplar expresiones artísticas realizadas durante el Paleolítico superior.

Otros de los planes más populares que se pueden realizar en esta localidad es el famosísimo descenso del río Sella, para el que se pueden alquilar piraguas y canoas en alguna de las numerosas empresas de actividades de la zona. El recorrido se realiza en unas cinco horas desde Arriondas a Llovio, pudiendo realizarlo al completo o acordando con la empresa la recogida en algunos de los puntos anteriores del recorrido, desde el que te llevarán de nuevo al centro de alquiler. 

La iglesia y el cementerio de Niembru

Entre los pueblos de Barru y Niembru se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores y su anexo cementerio, ambos rodeados por la ría de Barru. El peculiar entorno que forman estas construcciones ha convertido el lugar en escenario cinematográfico de producciones como El abuelo, Epílogo o la serie La señora, en la que la protagonista, Victoria Márquez, entierra a su querido padre en este lugar.  

Es especialmente bonita la vista desde el mirador del Área recreativa ensenada Niembru, localizado en la carretera LLN-11 desde el que, durante la pleamar, se puede contemplar el precioso complejo reflejado en el agua de la ría.  

Lagos de Covadonga

Una de las carreteras más bonitas que he visto es, sin duda, la que sube a los Lagos de Covadonga. Su espectacular entorno, rodeado por los Picos de Europa, lo convierte en un lugar imprescindible para visitar en el oriente asturiano.

Durante los meses de verano la circulación por esta carretera está restringida desde las 8:00 hasta las 19:00 y, debido a la gran afluencia, es obligatorio subir en los autobuses que parten desde los aparcamientos que se encuentran en la carretera de Moñigo a Covadonga. Es recomendable llegar temprano ya que, en temporada alta, puedes esperar más de una hora para tomar uno de los buses, que se llenan en poco tiempo.

Además de disfrutar la subida, entre desfiladeros de infarto y vacas con muy poco vértigo, en los lagos se pueden realizar numerosas rutas de senderismo que recorren este popular entorno. La más concurrida es la circular que parte del aparcamiento y visita el Mirador del Príncipe de Asturias, el Centro de Visitantes Pedro Pidal, las Minas de Buferrera y el mirador de Entrelagos.

En los lagos hay un par de restaurantes, pero dada la alta demanda, si no quieres esperar largas colas, te recomiendo llevar tu propia comida y disfrutarla en alguna de las praderas que rodean los lagos. Otra recomendación imprescindible es que lleves siempre ropa de abrigo, aunque sea agosto y creas que es una locura porque el día ha amanecido soleado y caluroso. Allí arriba es muy común que la niebla se apodere de todo en pocos minutos y, como fue mi caso, las temperaturas caigan en picado desde los 25 a los 7 grados. 

Montmartre-Paris
¡Hola viajer@s! soy Elena Bertrán, una apasionada por conocer el mundo. Supongo que si estás aquí es porque compartes mi afición, así que espero sinceramente que este blog tenga información interesante para ti. Si quieres consultarme algo o intercambiar experiencias, no dudes en ponerte en contacto conmigo, ¡estaré encantada de conocerte!

¿Quieres recibir más información sobre viajes?

2 comentarios en “Qué ver en el Oriente de Asturias”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Logo-contando-veranos-brujula-y-lavanda
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Para más información, puedes revisar nuestra Política de Privacidad y Política de Cookies