Qué ver dos días (o más) en Copenhague
Copenhague suele ser conocida como “la Venecia del norte” por los numerosos canales que la recorren. La ciudad está totalmente abierta al Mar Báltico y sus aguas sirven de mini fronteras para separar los distintos barrios. Es una ciudad monumental en la que descubrir palacios, castillos, jardines e importantes edificios históricos.
Te recomiendo, al menos, estar dos días completos para conocer los lugares más importantes de esta ciudad. En este post enumero los que considero imprescindibles y, al final, aporto algunos más por si dispones de más tiempo.
Día 1
Estatua de la sirenita
Uno de los lugares más conocidos y fotografiados de esta ciudad es la estatua de bronce diseñada por Edvard Eriksen, inspirada en uno de los famosos cuentos de Andersen. Este interés atrae a verdaderas hordas de gente para verla (incluso autobuses enteros), lo que hace que pierda mucho encanto. Por eso te recomiendo llegar temprano, si quieres disfrutar un poco más tranquilamente del lugar.
Fortaleza de Kastellet
Muy cerca de la sirenita se puede acceder a la Fortaleza de Kastellet, una isla en forma de estrella que alberga un fuerte del siglo XVII, que es de los mejores conservados del norte de Europa. En su interior hay una iglesia, un molino, un museo y varios edificios de uso militar.
Iglesia de San Alban
Enfrente de la entrada sur de la isla de Kastellet se encuentra la única iglesia anglicana del país. Su edificio y, sobre todo, el entorno donde está, junto al parque Churchill y la fuente de Gefión, la convierten en una bonita postal.
Palacio de Amalienborg
Este lugar es la residencia de invierno de la familia real danesa en la ciudad y el complejo se compone, en total, de cuatro edificios que rodean una gran plaza: el Palacio de Cristián VII, el Palacio de Cristián VIII, el de Federico VIII y el de Cristián IX. Cuando la reina está en el palacio, sobre las 11:30 se produce el cambio de guardia, algo que, sin duda, es curioso de ver. Una parte del palacio ha sido convertido en museo y se puede visitar por unos 13€.
Iglesia de Mármol
Un edifico precioso de estilo barroco con la mayor cúpula de los países nórdicos, que provocó que su construcción se alargara durante la friolera de 150 años. La visita al interior es gratuita y se puede subir a la cúpula (en un horario irregular que hay que consultar allí).
Nyboder
Es un barrio histórico de casitas bajas que fueron construidas como alojamiento gratuito para los miembros de la Marina danesa, con la condición de que sus hijos recibieran instrucción militar a partir de los 16 años.
Actualmente, aún viven en estas casas algunas personas que trabajan en el puerto o para la Marina. Este pequeño barrio me sorprendió mucho, ya que los edificios son muy diferentes a los de su alrededor y me encantó la manera en la que las flores, un poco asilvestradas, adornan las puertas y ventanas de muchas casas.
Galería Nacional de Dinamarca
Este famoso museo de la ciudad alberga una gran colección de pinturas, esculturas, escritos y multitud de antiguas piezas muy importantes para la historia del país. El precio de la entrada es de unos 17 euros y da acceso a todas las salas. Te recomiendo, además de disfrutar del interior del edificio, pasear por su parque exterior.
Jardín Botánico
Al lado de la Galería Nacional hay un agradable parque en cuyo interior se encuentra el museo de Historia Natural y, como parte del mismo, el Jardín Botánico de la Universidad de Copenhague (el más grande de Dinamarca). Te recomiendo pasear por los bonitos jardines, el estanque y visitar el impresionante invernadero.
Castillo de Rosenborg
Justo enfrente, en medio de otro precioso parque, se encuentra este palacio del siglo XVII, construido como residencia de verano para el rey Cristián IV. En su interior alberga un museo que repasa la historia de la corona danesa y que muestra joyas y objetos relacionados con la realeza. Independientemente de si vas a visitarlo por dentro o no, sí te recomiendo ver el palacio por fuera y pasear por sus bonitos jardines.
Rundetarn
Es una torre redonda situada en el centro histórico, que alberga el observatorio astronómico más antiguo de Europa (con un telescopio de 1929) y un mirador en su parte más alta. La subida se realiza por una rampa en espiral, sin escalones, ya que se construyó para que el rey pudiera subir montado en su caballo. Desde el mirador se obtiene una bonita vista de la parte más antigua de Copenhague (el precio son 3,5€).
Día 2
Puerto de Nyhavn
Empezamos este día en otro de los lugares más icónicos de Copenhague. Sus casitas de colores junto al canal son una postal que todo el mundo reconoce al llegar. Desde este puerto, parten las excursiones de los barcos que recorren la bahía y canales de la ciudad. En las casas de los números 18 y 20 vivió el famoso escritor Hans Christian Andersen y allí escribió el cuento de La princesa y el guisante.
Paseo en barco por los canales
En el propio puerto varias compañías ofrecen excursiones guiadas en barco por la bahía de Copenhague, que dan la posibilidad de contemplar la ciudad con una bonita perspectiva desde el agua. Los recorridos son muy similares pero los precios sí que varían. Yo te recomiendo la compañía de Netto Badene (está situada en una pequeña caseta blanca enfrente del palacio de Charlottenborg) porque los barcos salen cada 30 min, el recorrido dura una hora y es bastante completo (pasa por los principales puntos turísticos) y el precio es muy económico (50 kr, al cambio, unos 7€). No es necesario reservar con antelación, simplemente hay que comprar el ticket en la caseta y esperar en la cola en la que se van llenando los barcos.
Calles del centro histórico hasta la plaza del Ayuntamiento
Después de descansar en el barco toca caminar y recorrer la parte histórica de la ciudad a pie. Lo mejor es perderse un poco por las calles peatonales hasta llegar al Ayuntamiento, situado en la enorme plaza de Rådhuspladsen, en la que se suelen celebrar todo tipo de eventos (a nosotros, por ejemplo, nos coincidió con una competición de levantamiento de peso).
Isla de Slotsholmen
Desde la plaza del ayuntamiento se llega andando, rápidamente, a esta isla que contiene algunos de los edificios más importantes de la ciudad, entre los que destacan: el Palacio de Christiansborg, ministerios, museos, la antigua sede de la Bolsa y la Biblioteca Real Danesa. Te recomiendo recorrer las calles y plazas para ver los edificios por fuera y entrar en los bonitos jardines de la Biblioteca (acceso gratuito).
Mirador de la iglesia de San Salvador
Cruzando por el puente de Knnipels se accede a Christianshavn, una zona que destaca por sus numerosas y pintorescas casas flotantes en los canales. En este barrio encontramos también la iglesia de San Salvador, que data del s. XVIII, y se ha convertido en uno de los edificios más famosos del país por su torre en espiral.
En lo alto de la torre hay un mirador que tiene unas bonitas vistas de la ciudad y su bahía, pero para acceder a él se deben subir 400 escalones. El precio es de unos 6€ y se debe reservar entrada previamente por su página web, sobre todo si visitas la ciudad en temporada alta. Según cuenta la leyenda, el autor de la torre se suicidó tirándose desde lo alto al descubrir que la aguja que la corona había quedado ligeramente torcida.
Ciudad libre de Christiania
Cerca de la iglesia se encuentra la entrada principal de este peculiar barrio de Copenhague, que ha logrado su fama por ser un lugar autogestionado que se proclamó independiente al sistema del país. Aquí viven unas 1.000 personas y podemos encontrar cafés, tiendas y puestos de artesanía, pero, al estar fuera del sistema, también es conocido por la venta y consumo de drogas “blandas”.
Este lugar me produjo sentimientos encontrados: es un sitio que merece un reconocimiento especial en la ciudad pero, en mi opinión, creo que se ha desvirtuado su idea principal y al ser visitado por multitud de turistas, se ha convertido en una especie de exposición al público. En la parte central de este barrio hay una zona en la que no se permite ningún tipo de fotografía o vídeo (para no dejar constancia de los puestos de venta ilegales).
Este tipo de comercio, que tampoco quieren los habitantes del barrio, suele atraer problemas y a nosotros nos tocó vivir una experiencia muy desagradable. Estábamos disfrutando del ambiente de la música en directo al aire libre cuando oímos algo que nos parecieron petardos y vimos cómo la gente a nuestro alrededor huía despavorida de forma caótica. Tuvimos que correr por calles desconocidas hasta que entramos en un bar que se ofreció a socorrernos porque lo que habíamos oído, a escasos metros, eran disparos. Nos contó el dueño que, desgraciadamente para los que viven tranquilos en esta zona, es cada vez más habitual.
No cuento esto para desincentivar que se visite este lugar si os resulta interesante, lo hago por compartir una experiencia personal y avisar de los posibles riesgos de este barrio. Para nosotros, afortunadamente, todo se quedó en un susto, ya que pudimos salir rápidamente de allí y nos enteramos, al día siguiente, de que el tiroteo no había producido ningún herido.
Más que visitar
Si dispones de más tiempo en la ciudad, otros lugares muy interesantes son:
Barrio de Osterbro y Parque de Faelled
Situada al noreste del centro de la ciudad, Osterbro es una zona acomodada en la que los más adinerados empezaron a construir palacetes y grandes edificios cuando la ciudad comenzó a crecer. Es un lugar muy agradable y bonito por el que pasear, con anchas avenidas y elegantes edificios, además de algunas calles adoquinadas con pequeñas tiendas, restaurantes y cafés.
Además de recorrer sus calles, te recomiendo hacer el paseo por el borde del lago Sortedam, ya que las vistas son muy bonitas, y adentrarte por el enorme parque de Faelled, uno de los más importantes de la ciudad, que tiene grandes zonas arboladas, praderas, un lago y varios recintos deportivos.
Parque-cementerio de Assistens
Situado en el barrio de Norrebro y relativamente próximo al parque de Faelled se puede visitar este romántico parque en el que descansan los restos de numerosos personajes ilustres del país, como Hans Christian Andersen.
Me resultó un lugar muy bonito por el que pasear y disfrutar de preciosas zonas ajardinadas y enormes árboles. Además, me sorprendió mucho la forma en que las tumbas se mimetizan con el entorno, convirtiéndose en un lugar mucho más agradable a lo que estamos acostumbrados para un cementerio.
Parque de atracciones Tívoli
El Tívoli presume de ser uno de los parques de atracciones más antiguos del mundo. Abrió sus puertas en 1843 y está situado frente a la plaza del Ayuntamiento de la ciudad. Sus atracciones solo están abiertas desde abril a septiembre y también se suelen celebrar conciertos y otro tipo de espectáculos.
Aunque se le considera uno de los lugares emblemáticos de la ciudad, para poder disfrutarlo, se requiere tiempo. Si decides conocerlo, su horario de apertura es bastante amplio (de 11:00 a 23:00 o 00:00, según el día de la semana) y el precio de la entrada es de unos 20 euros.
Dónde alojarse
Nosotros nos quedamos 5 noches en la ciudad y nos alojamos en el barrio de Ostebro. Aunque es una zona catalogada como “rica”, en ella se pueden encontrar alojamientos con una buena relación calidad-precio al estar fuera del centro histórico.
Nuestro apartamento era amplio y bonito, y estaba situado cerca de la estación de metro de Trianglen, a solo tres paradas del centro (unos 10 min de trayecto) y desde el que se podía llegar andando, en una media hora, a la parte antigua de la ciudad.
Dónde comer
Dinamarca es un país caro y encontrar un buen sitio para comer en Copenhague a precios razonables puede ser una tarea difícil. Por eso, una buena opción son los numerosos mercados de puestos de comida variada y ecológica que se pueden encontrar por la ciudad.
Dos que te recomiendo especialmente son: Torvehallerne, de los más populares y situado cerca del Jardín Botánico, consta de dos edificios en los que hay muchos puestos de tapas, bocadillos, hamburguesas, pasta… y los famosísimos smorrebrod, un aperitivo típico danés tipo pincho de múltiples variedades de ingredientes. Y el mercado de Broens Gadekøkken, situado en la esquina de la bahía de entrada a la zona de Christianshavn, posee varios puestos de comida que se puede disfrutar en un entorno muy agradable, con unas vistas estupendas de la ciudad.
Otra opción bastante asequible es la allí conocidísima cadena de hamburgueserías Gasoline Grill. Tienen puestos de venta de hamburguesas muy ricas en varias gasolineras repartidas por la ciudad (algo que puede parecer raro pero, sin duda, es su esencia). La carne que utilizan es orgánica y su salsa especial está riquísima, por eso, casi siempre hay cola para comprarlas.
Para cenar, te recomiendo especialmente el Hotel Kanalhuset: un lugar de lo más original que organiza cenas colectivas a muy buen precio (20€ la cena completa sin bebida), en las que poder compartir mesa con lugareños y degustar una gastronomía variada y riquísima con productos locales. Es aconsejable reservar con antelación y, en su página web, se pueden consultar los menús de los próximos días.
Para disfrutar también de los alrededores de la ciudad se necesitan, como mínimo, dos días más. Si los tienes, te recomiendo realizar las excursiones que cuento en este post.
