Ruta de 12 días por los Dolomitas italianos

Los Dolomitas son un conjunto de montañas situadas en los Alpes italianos, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cuyo nombre proviene de la roca caliza que les da su característico color rosáceo (dolomía).

Llevaba tiempo fascinada por las fotos que veía de esta región, con picos escarpados, praderas verdes y casas de madera repletas de flores que parecen colocadas a la perfección como decorado de una película. Lo que no me imaginaba era que, una vez allí, las fotos se quedan cortas comparadas con la realidad. Cada nuevo punto del camino me parecía aún más bonito que el anterior y así pasé los 12 días de viaje.

Sin lugar a dudas, este es uno de los mejores lugares del mundo si te gusta la naturaleza y el senderismo, en el que disfrutar de paisajes espectaculares y pueblos con mucho encanto.

La ruta que propongo se puede dividir en dos partes: una de 6 noches, que recorre la zona de Cortina D’Ampezzo y la Marmolada, y otra de 5 noches por la región de Bolzano. Incluyo explicaciones detalladas que te pueden ayudar a preparar tu viaje por esta maravillosa región italiana. 

Día 1: Llegada y visita a Cortina D’Ampezzo

Hay varios aeropuertos a los que se puede volar para llegar a los Dolomitas. Entre los más cercanos con vuelos directos desde España se encuentran: Verona (150 Km), Venecia (250 Km), Milán (280 Km) y Múnich (290Km).

 Yo elegí Múnich porque el alquiler del coche en Alemania era mucho más barato que en Italia (hay que comunicar que vas a cruzar la frontera, normalmente te cobrarán un extra, pero sirve para que cubran todos los seguros en los dos países) y, además, porque en este viaje también visitamos parte de la región de Baviera y el Lago Constanza (un recorrido muy bonito que subiré próximamente al blog).

Pasamos prácticamente toda la mañana del primer día para llegar a Cortina D’Ampezzo (son unas 4 horas de trayecto en coche y realizamos algunas paradas intermedias) pero reservamos la tarde para conocer esa bonita localidad, rodeada de montañas, con elegantes casonas, restaurantes y tiendas de lujo.

Cortina es una de las ciudades más conocidas de esta región y muchas personas la establecen como base para recorrer la zona. Por eso, se pueden encontrar alojamientos algo más económicos en los pueblos cercanos (siempre teniendo en cuenta que los hoteles en los Dolomitas no son nada baratos). Nosotros nos alojamos las primeras 4 noches en el Hotel Boite, en Borda di Cadore.   

Día 2: Ruta a las Tres Cimas de Lavaredo

Empezamos fuerte con una de las rutas más icónicas de la zona: Las Tres Cimas de Lavaredo.

La senda, de unas 4-5 horas de duración (12 Km), comienza en el refugio Auronzo, al que conviene  subir en coche temprano por la mañana ya que, aunque hay que pagar un peaje de 30€ por vehículo,  el aparcamiento se va llenando a medida que avanza el día. La otra opción es dejar el coche en el parking del lago Misurina, desde que el que sale un autobús hacia el refugio (económicamente, no compensa si viajáis dos personas o más, ya que cuesta 14€ el aparcamiento del día completo y 4,5€ cada trayecto en bus por persona).

Una vez arriba lo mejor es empezar por un sendero corto que no pertenece a la ruta de las Tres Cimas, pero desde el que se disfrutan unas vistas increíbles. Toma el camino 117 en dirección al refugio Fonda Savio y camina, aproximadamente, 1,5Km para contemplar al frente la impresionante Cadini di Misurina.

Ahora sí, de vuelta al refugio Auronzo, comienza uno de los trekking más famosos de los Dolomitas, que rodea las imponentes Tres Cimas. Para ello, se debe seguir el sendero 101 hasta el refugio Locatelli. Una vez allí, recomiendo regresar al aparcamiento por la ruta 105, para que el recorrido sea circular y poder disfrutar de las montañas desde todos los ángulos.  Es una ruta sencilla, que trascurre por un camino ancho, pero con muchas subidas y bajadas, por lo que es mejor tomársela con calma para disfrutar del paisaje.

Por la tarde, de vuelta a Cortina de Ampezzo, paramos a visitar tres lagos preciosos que están al borde de la carretera: el lago Misurina, el lago Antorno y el lago Scin.

Día 3: Brunico y Campo Tures – Lago di Braies 

Brunico es un pueblo con mucho encanto situado en la provincia de Bolzano. Hay que visitar su centro histórico y pasear por la colorida calle principal hasta llegar a la iglesia de Santa Caterina y el antiguo castillo.

Después visitamos Campo di Tures, situado a 20 min de Brunico: un pequeño pueblo muy agradable desde el que parte la ruta de las cascadas di Riva: un sendero sencillo, apto para toda la familia, de 30 minutos, desde el que se pueden contemplar 3 preciosas caídas de agua. La vuelta se puede hacer en tirolina (12€ por persona) en un recorrido muy divertido y bonito, que permite contemplar la ruta desde otra perspectiva totalmente diferente.

Por la tarde llegamos a una de las joyas de los Dolomitas: el Lago di Braies.  En temporada alta (de 9:00 a 16:00) es necesario reservar entrada, con bastante antelación, en la web prags.bz (el precio depende del parking reservado y su cercanía al lago). Personalmente, recomiendo evitar esas horas en las que, además, hay que sufrir, un agotador atasco de entrada y una gran masificación. Nosotros llegamos después de las 16:00 y pudimos aparcar en al aparcamiento más cercano por 6€.   

El lago se puede rodear casi al completo y el sendero es impresionantemente bonito.  También se puede alquilar una barca de remos para navegar libremente por él.

Para acabar el día, paramos en otros dos bonitos lagos situados en la carretera de vuelta a nuestro alojamiento: el Lago di Landro y en el Lago Dobbiaco.

Día 4: Lago Sorapis y Auronzo

El Lago Sorapis fue, sin duda, uno de mis lugares favoritos de este viaje. La ruta para llegar hasta allí es un poco exigente, pero puedo asegurar que merece la pena. Es necesario aparcar el coche en el Paso Tre Croci (gratuito, por lo que se llena rápido) y tomar el sendero 215 al refugio Vandelli.

El camino comienza suave pero, tras los primeros Km, empieza la subida. Hay tramos más sencillos y otros que es necesario utilizar los cables metálicos colocados en las rocas para subir. No es un camino peligroso (salvo si ha llovido mucho y está mojado, que podría resbalar) y, en temporada alta, está muy transitado, por lo que se va subiendo poco a poco sin problema.

Después de unas 2 horas se llega al lago, de un color turquesa que parece irreal, en un entorno absolutamente precioso. Te recomiendo rodear todo el lago y comer allí para disfrutar un buen rato de las vistas. Eso sí, el baño en este lugar está totalmente prohibido.

La vuelta se realiza por el mismo sendero y tiene la misma duración (2 horas) porque hay que tener cuidado en las bajadas más pronunciadas.

Pasamos la tarde en el agradable pueblo de Auronzo, paseando por su calle principal y visitando el enorme lago navegable de Santa Caterina, que habíamos podido avistar desde lo alto de la montaña en la ruta a las Tres Cimas de Lavaredo.

Día 5: Cinque Torri – Lago Fadera – Paso Giau – Alleghe

Nuestro 5º día de viaje comenzó prontito subiendo en telesilla a las famosísimas Cinque Torri. Si realizas este viaje en verano te darás cuenta de que se puede aparcar sin problema al llegar a los sitios antes de las 9 de la mañana y después, en cuestión de minutos, empieza la locura.

El aparcamiento se sitúa en el Paso Falzaredo y es gratuito si se utiliza el telesilla (22€ ida y vuelta por persona). También se puede subir andando pero, así, se ahorra una hora de caminata, aproximadamente. Una vez arriba, desde el refugio Scoiatolli, comienza un sendero circular que rodea las imponentes cinco torres. Este lugar fue estratégico para Italia en la I Guerra Mundial y pasa por las antiguas trincheras y campamentos. Además, el camino atraviesa las torres por dentro y hay quien, incluso, las escala.

Una vez abajo continuamos en coche al aparcamiento Ru Curto (gratuito) para iniciar el trekking al Lago di Fadera. El sendero no es muy largo pero consiste en una subida agotadora de, aproximadamente, una hora sin parar. El último tramo, hasta el lago, es mucho más llevadero. Si hay que prescindir de algo en el viaje, creo que sería esta caminata porque, aunque las vistas son impresionantes (como casi todas) el lago no es de los más bonitos y la subida y bajada son muy duras (deben realizarse por el mismo camino).

Para compensar, llegamos después a uno de los sitios más bonitos que he visto nunca: el Paso Giau, un puerto de montaña con unas vistas espectaculares. Después de pasear un buen rato por la zona y agotar todas las posibles panorámicas que fotografiar, continuamos al pueblo de Alleghe, situado al borde del lago con el mismo nombre. Para acabar el día, llegamos a nuestro alojamiento para las próximas dos noches, situado en Sottogura-Vallue, un pueblo a los pies de la Marmolada con tiendas de artesanía y varios restaurantes de gastronomía típica de la zona. 

Día 6: Paso Pordoi y el mirador de la Marmolada

Llegamos al Paso Pordoi con una niebla espesa que no dejaba ver nada. Dudamos durante un buen rato, pero decidimos emprender la caminata que teníamos prevista hasta el refugio Viel de Pan. El camino (601) pasa por la ermita de Santa Maria della Difesa (que se puede ver desde el aparcamiento) y continua hasta el refugio Fredarola.

Tomamos una buena decisión porque, de repente, al pasar la zona más alta, las nubes empezaron a abrirse y quedamos maravillados del entorno que teníamos delante, con el impresionante glaciar de la Marmolada al frente. La ruta se convierte en un sendero ancho y llano desde el que ves a tus pies todo el valle.  

A la hora y media de camino se llega al refugio Viel de Pan, donde se sitúa el famoso mirador de la Marmolada. Desde allí, continuamos otro poco más por el sendero para poder ver el otro lado de la montaña y volvimos sobre nuestros pasos hasta el aparcamiento. Después, visitamos el lago Fedaia, de camino a Malga Ciapela, donde se encuentra el funicular que sube hasta lo alto de la Marmolada, la montaña más alta de los Dolomitas.

Esa tarde no tuvimos tanta suerte porque las nubes volvieron a enredarse en lo alto de las montañas y no se veía absolutamente nada (desde el inicio del funicular hay una webcam para ver el estado del tiempo en la cima) además, llovía con bastante fuerza, por lo que con mucha pena decidimos no subir (así, ya tenemos un motivo para volver 😊).

Día 7: Paso Gardena, Ortisei y Alpe di Siusi

Desde el Paso Gardena, situado a 2.136 metros de altitud, se pueden observar unas vistas preciosas del Valle Gardena. Esta fue nuestra primera visita del día, de camino al pueblo de Ortisei, desde donde se puede tomar un funicular que sube a Alpe di Siusi.

Paseamos por el centro histórico de este colorido pueblo, mundialmente famoso por sus belenes y figuras de madera. Su calle principal, que conecta la capilla de Sanit Ulrich con la iglesia de Antonios, está declarada como la zona comercial más bonita de los Dolomitas.

Cruzando el puente peatonal se llega al funicular de St.Ulrich, que llega al impresionante Alpe di Siusi (25€ ida y vuelta): la pradera alpina más alta Europa. Un lugar idílico de laderas verdes y casitas de madera con la imponente montaña Sassolungo como telón de fondo.

Desde el funicular parte una ruta circular que recorre este bonito valle. Te recomiendo dedicar todo el día a pasear tranquilamente por él, comer en alguno de sus restaurantes, descansar en alguna de sus praderas y, simplemente, admirar el paisaje.

Por la tarde, llegamos al que sería nuestro alojamiento para las siguientes 4 noches del viaje, situado en el municipio de Soprabolzano.

Día 8: Val di Funes, iglesia de Santa Maddalena y Lago di Fie

El Val di Funes es otra de las visitas obligadas de los Dolomitas. En él se encuentran las pedanías de Tiso, San Pietro y Santa Maddalena.

Uno de los lugares más fotografiados de esta zona es la pequeña iglesia de San Giovanni.  No recomiendo su visita ya que es súper pequeña y se aprovechan de que la gente quiere hacer una foto que se ha hecho famosa desde esa perspectiva para cobrar por pasar un torno situado a varios metros de distancia.

Para obtener una buena panorámica lo que sí recomiendo es subir andando a la iglesia de Santa Maddalena y continuar por la carretera, dejando atrás el pueblo, hasta llegar a un camino que se eleva ligeramente, desde el que se obtiene la vista más bonita del pueblo con las montañas al fondo.

Llegamos a medio día al pintoresco pueblo de Chiusa, uno de los más bonitos de esa región, con callejuelas estrechas y casitas de colores, un lugar al que, según nos contaron, numerosos pintores llegaban buscando inspiración.

Pasamos la tarde en el lago di Fie, situado en medio de un bonito pinar, con el Massico dello Scilar al fondo. Lo bueno de este lago, además de su belleza, es que está permitido el baño y pudimos darnos un agradable y refrescante chapuzón. Hay baños, duchas y una taquilla para guardar las cosas. Desde allí, también se puede llegar andando al lago Huber y recorrer el sendero que lo rodea.

Acabamos el día en el pequeño pueblo de Fie allo Scilar, subiendo a la colina de la iglesia San Pietro In Colle, un muy buen sitio para ver la caída de la tarde.

Día 9: Bolzano y el castillo Roncolo

Algunos alojamientos de la zona (como el nuestro) proporcionan a sus huéspedes la Rittencard: una tarjeta turística que permite utilizar gratis todos los transportes públicos de la zona, incluidos los funiculares, y entrar sin pagar nada a todos los museos y castillos.

Comenzamos el día tomando el funicular de la Colle que, inaugurado en 1908, es el más antiguo del mundo y conecta Soprabolzano, situado en lo alto de la montaña, con la ciudad de Bolzano.

Bolzano es una ciudad medieval que posee una gran cantidad de lugares interesantes para visitar.   Hay que pasear por el centro histórico para conocer la Plaza Walther y la Catedral y llegar hasta el Museo de Arqueología, que alberga la famosísima momia neolítica Ötzi: un hombre asesinado hace 5.000 años y preservado por el hielo, encontrado por casualidad en una montaña de los Alpes.

Después, por el paseo del río Talvera se puede contemplar el bonito Castillo Mareccio, rodeado de viñedos, y llegar hasta el castillo Roncolo, al que recomiendo entrar.  

La tarde fue tremendamente calurosa, así que decidimos volver de nuevo en el funicular y darnos un baño en la piscina municipal de Soprabolzano (entrada gratuita con la Rittencard), que tiene unas vistas preciosas de las montañas. Allí es lo bueno, que tienes vistas bonitas en, prácticamente, todos los sitios. Además, tuvimos la enorme suerte de coincidir con las fiestas del pueblo, que se celebraban esa noche, al estilo tirolés con puestos de comida, bebida, conciertos y bailes.

Día 10: Corno del Renon – Pirámides de Longomoso – Museo de apicultura

Este día fue totalmente improvisado porque nos gustó tanto la región de Soprabolzano, que decidimos dedicarle un día más (y, de paso, darle más uso a nuestra querida Rittencard).  

Empezamos cogiendo el tranvía que lleva a la población de Collalbo y que tiene un recorrido súper bonito. Una vez allí, tomamos el bus 166 hasta el funicular que sube a la cima del Lago Nero. Desde allí, se inicia un sencillo sendero panorámico de 45 minutos de duración con unas vistas preciosas a la cadena montañosa de los Dolomitas. Esta ruta se puede completar llegando por el sendero de ida y vuelta que sube hasta la cima de Corno del Renon, desde la que se obtiene la vista más elevada posible de todo el valle.

Por la tarde, visitamos las pirámides de piedra de Longomoso, un monumento natural protegido de lo más curioso, formado por innumerables conos de arcilla, que se crearon por el deshielo de los glaciares. Acabamos el día en el interesante museo de apicultura de Costalovara, situado en una casa campesina de más de 500 años de antigüedad, cuidadosamente restaurada, en la que se puede aprender mucho sobre el proceso de fabricación de la miel y las duras condiciones de vida que debían soportar en el pasado los trabajadores del campo de esa zona. 

Día 11: Lago Carezza y Torres Vajolet

Nuestro último día de ruta por los Dolomitas fue, sin duda, uno de los más agotadores, pero especiales, de todo el viaje. Llegamos a primera hora al precioso lago Carezza y pudimos disfrutarlo prácticamente solos, recorriendo el sendero de 30 minutos que lo rodea al completo (el aparcamiento cuesta 2€/hora y conecta con el lago por un túnel que pasa por debajo de la carretera).

Después, empezó nuestra aventura del día: dejamos el coche en uno de los aparcamientos habilitados de Vigo di Fassa, donde es necesario avisar al vigilante si vas a pasar la noche en algún refugio de las montañas, para que te de una nota que hay que dejar a la vista en el vehículo.

Tomamos el funicular hasta el refugio Ciampedie, donde se inicia la ruta 540 hacia el refugio Gardeccia, situado a casi 2.000 metros de altitud. En unos 40 minutos se puede llegar a él por un sendero sencillo y bonito. Desde allí, se divisa ya el próximo punto (refugio Vajolet), al que se llega por una pronunciada cuesta de 2 Km (1 hora de trayecto por la ruta 540).

Arriba, las vistas de todo el valle son impresionantes y se pueden intuir, aún más altas, las imponentes Torres Vajolet: nuestro objetivo del día. Desde este lugar, parten numerosas rutas pero nosotros decidimos llegar hasta el refugio Rey Alberto I, situado en la misma base de las torres, a 2.605m. Este sendero no es recomendable para todo el mundo ya que la subida es muy muy pronunciada, llegando a tener que ascender en ocasiones utilizando las manos, ayudándote de los cables metálicos y ganchos de las rocas. Es una subida muy exigente de 400 metros en tan solo 1 Km (nosotros tardamos 1 hora), por lo que debe valorarse bien antes de empezar.

Como aún nos quedaban fuerzas decidimos continuar, después de un merecido bocata en la base de las torres, hasta el Passo Santer, al que se llega por un sendero más suave de 20 minutos. Desde allí, se pueden contemplar las vistas más impresionantes de todo el camino. Aunque es duro hacer toda la caminata hasta el final, te recomiendo no perdértelo.

La bajada no es más fácil, porque hay que tener extremo cuidado durante todo el camino, así que tardamos aproximadamente otras 3 horas en llegar al refugio en el que pasaríamos la noche: Edelweiss Hut Spiz Piaz. Para mí, uno de los momentos más especiales de este viaje fue poder disfrutar de la tranquilidad de la montaña, a la caída de la tarde, cuando ya no queda casi nadie.

Día 12: Fin del viaje

Amanecer rodeados por las montañas y recorrer el camino de vuelta completamente solos aporta una paz difícil de explicar. Llegamos de nuevo al refugio Ciampedie y bajamos en el funicular hasta Vigo di Fassa con la sensación de que habíamos acabado uno de los viajes más alucinantes de nuestra vida y, a la vez, con la impresión de que nos habíamos dejado mucho por el camino.

En los Dolomitas puedes pasar meses y meses sin repetir las mismas rutas, porque desde cada rincón parten caminos impresionantemente bonitos. Sin duda, es un lugar que se debe visitar, al menos, una vez en la vida.

Montmartre-Paris
¡Hola viajer@s! soy Elena Bertrán, una apasionada por conocer el mundo. Supongo que si estás aquí es porque compartes mi afición, así que espero sinceramente que este blog tenga información interesante para ti. Si quieres consultarme algo o intercambiar experiencias, no dudes en ponerte en contacto conmigo, ¡estaré encantada de conocerte!

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5 comentarios en “Ruta de 12 días por los Dolomitas”

  1. Hola!
    Me ha servido muchísimo este blog. Me voy 10 días a venecia y los alpes, el 27 de este mes.
    He intentado pillar vuestros alojamientos pero estaba todo lleno, he organizado el viaje un poco tarde.

    Muchísimas gracias por toda la info.
    Me aconsejaríais sobre qué ropa llevar? Imagino que hará calorcillo con lluvia pero estoy muy perdida. Voy a hacer trecking también, como vosotras y luego otros días sólo de coche y en Venecia, turisteo 😀

    Saludos.

    1. Hola Katia! Me alegro mucho de que la información te haya sido útil para preparar tu viaje. Respecto a la ropa, pues un poco de todo… en esta época hace bastante calor así que lleva ropa cómoda y fresquita para las mañanas y alguna sudadera o chaqueta para las noches, que refresca bastante. Eso si, no te olvides del chubasquero, por si acaso, y un buen calzado para las rutas 🙂 Pásalo genial!

      1. Hola!!
        No sé si te llegan las respuestas, he intentado contestarte varias veces pero nunca sale mi mensaje.
        Decía que muchas gracias por los consejos. Me llevaré ropa de verano y una chaqueta impermeable, además de unas asics de trekking 😉

        ¿Tienes alguna colaboración con IATI? voy a sacar el seguro mochilero y si puedo colaborar contigo, me encantaría. Por tu ayuda.

        Aprovecho para consultarte una última cosa y es que estoy bastante liada con cómo organizar mi primer día por los Dolomitas pues estaré en Venecia y nada más levantarnos iremos a por el coche de alquiler ese día, al aeropuerto de Treviso que es donde luego lo dejo.

        Tardaremos casi dos horas en llegar a Allegue que es mi primera parada, luego Sottoguda y luego la Marmolada. En vez de hacer una ruta desde pass pordoi (como vosotras, que se os quedaba el glaciar en frente en el mirador del refugio), iríamos en telecabina hasta punta rocca que es subir al glaciar. Ahora, es carísimo ese telesilla, cuesta 38 € por persona actualmente.
        Ese mismo día continuaríamos cruazando paso Giau hasta Cinque Torri y coger telesilla.

        En otro día distinto, sí que llegamos hasta pass pordoi (desde Ortisei, telesilla a alpe di siusi, telesilla hasta seceda, coche por pass gardena, pass del sella hasta pass pordoi) y cogeríamos telesilla pero hasta sass por doi que es lo que se conoce la terraza de los dolomitas.

        La duda es…. ¿sabes si subir hasta el mirador de la marmolada merecerá la pena? También he visto que hay como una tarjeta que te permite usar todos los telesillas que quieras durante un día y ahorrar un poco… no sé cómo funciona, igualmente vale 62€ https://shop.dolomitisuperski.com/eshop-quando.aspx, que es lo mismo que pagar el de la marmolada y el de cinque torri (ahora vale 26), no me ahorraría nada ese día tampoco.

        Muchas gracias de nuevo!!

        1. Hola Katia:

          Perdóname, que he estado casi todo el verano fuera y no he podido estar pendiente del blog. Espero que disfrutarais mucho de vuestro viaje por los Dolomitas (estoy segura de que fue un viaje precioso, decidierais lo que decidierais finalmente). Otra vez que necesites consultar algo, en vez de como comentario, puedes escribirme un mensaje privado por Instagram para que sea más rápida la respuesta.

          Un abrazo,
          Elena

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